Para los que deseamos hacer feliz a nuestra pareja, no cabe duda que necesitamos conocerla cada día mejor. Solo si conozco sus preferencias, sus gustos y sus deseos, podre acertar en la forma de mostrar mi cariño.

Como bien sabemos, lo importante para mejorar nuestra relación matrimonial o de pareja, no solamente es quererla mucho, sino que se sienta querida, y por tanto nuestro objetivo lo conseguiremos, si conozco la manera concreta en que ella se siente querida.

Como decía Jacinto Benavente: “el amor, todo amor, pero especialmente el de varón y mujer, “tiene que ir a la escuela”: es preciso aprender poco a poco durante toda la vida a amar al otro cónyuge… de la forma concreta y particularísima en que él y no yo, necesita ser amado”.

Hace unos días, escuchaba una conferencia en la que se hacia referencia al libro de Gary Chapman titulado “Los cinco lenguajes del amor”. Y recordé que en el libro se enumeran cinco formas concretas en las que podemos sentirnos queridos. Cada cual se identifica mejor con alguna de ellas, o dicho de otra forma: todas las maneras de amar son necesarias pero cada persona prefiere unas sobre otras. Concretamente se indican los siguientes lenguajes:

  1. Contacto físico: Demostraciones de afecto como una caricia, un beso, una mirada, cogerle la mano mientras paseamos, etc. Son manifestaciones que en muchos casos hacen que nuestra pareja se sienta querida.
  2. Palabras de afecto: Son aquellas palabras de aprecio y de valoración hacia nuestra pareja que hacen que se sienta querida. Pueden ser tanto de aspectos físicos, (“que guapa/o estas”; “que bien te sienta ese vestido”), como laborales, (“eres la/el mejor”), sociales, familiares, etc.
  3. Tiempo de calidad: Es el tiempo que dedicamos exclusivamente al otro. Dejando el móvil, la tablet, la tele, etc. Suele ser aconsejable dedicar este tiempo fueras de casa, aunque también se puede dedicar en el hogar.
  4. Regalos y detalles: Son los pequeños (o grandes) detalles que tenemos con nuestra pareja. No tienen porque ser grandes cosas, lo que valora es que nos hayamos acordado y hayamos pensado en ella. Si no hablamos con soltura este lenguaje, será necesario aprenderlo si es el que ella habla.
  5. Detalles de servicio: son las pequeñas cosas que nos encargan o que sabemos que le gustan. Bajar a comprar lo que se nos ha olvidado; arreglar el enchufe que no funciona, hacer esa cena que sabemos que le gusta, etc.

Y ahora te pregunto, ¿Conoces el lenguaje que habla mejor tu pareja?. ¿Estas seguro?. Te animo a que hagas el pequeño test que hay al final del libro; igual te sorprendes.

Te adjunto un enlace donde puedes encontrar el test:

(http://www.expolit.com/los5lenguajesdelamor/para-los-esposos.html)