Matrimonio: Busque, compare y …….

 

PiedrasHace algunos años, recordarán un spot publicitario donde el gerente de una marca comercial de jabones, era el protagonista del spot y sugería, a modo de reto, la siguiente frase “busque compare y si encuentra algo mejor, cómprelo”.

Fue un slogan que se aplico a muchas cosas y que resulto muy novedoso y rompedor en su momento.

Tal vez se pregunten ¿a que viene ahora este slogan publicitario?; pues se lo aclaro inmediatamente. Pensaba en este inicio de vacaciones, que este slogan es perfectamente aplicable al matrimonio. “Hay que ver lo que uno piensa cuando le dejan tiempo!”; pues si, es una frase que se puede aplicar perfectamente al matrimonio, a la institución matrimonial como origen y fundamento de la sociedad.

¿Acaso hay algo que sea mas completo para que la persona alcance la felicidad?, (dejo al margen, claro esta, la vocación al sacerdocio, la vida consagrada y otras vocaciones de plena entrega a Dios)? Si se sonríen, tienen dudas al respecto o piensan que estoy un poco chiflado (esto ultimo puede ser cierto, es lo que se suele llamar chifladura del matrimonio a los 40 años de casado), es que tenemos que retroceder un poco y establecer las coordenadas de partida y las reglas de juego para poder entendernos.

Y en este retroceder en el tiempo me remonto a los orígenes del hombre y me hago la pregunta ¿qué es el hombre, la persona humana? ¿cómo lo podemos definir?

A lo largo de la historia se han dado muchas y muy buenas definiciones, pero yo les propongo la que para mi encierra en menos palabras una definición completa: “persona es el ser inteligente y libre con capacidad de amar”.

Son estas las tres capacidades que mejor definen a la persona y cuyo desarrollo a lo largo de la vida nos va a dar la felicidad. Cuanto mas las desarrollemos mayor será nuestra felicidad.

Y la pregunta final ¿Acaso no es el matrimonio, el lugar donde se pueden desarrollar mejor estas capacidades?